Lo
que apenas conservó el romance fueron los modos de formación adverbial que
usaba el latín. Las terminaciones –ter
(litmi-ter; turbulenter), e- del antiguo caso instrumental (certe, firme, turbulente), im- de
antiguos acusativos (cert-im, conjunctim,
passim), -tus (caelitus, radicitus) se han perdido en romance: solo hay
derivados aislados del adverbio en –E, bene bien, male mal, tarde tarde. El romance formó sus adverbios nuevos
mediante la combinación del sustantivo mencem,ant.
Miente mientremod. Mente y un
adjetivo antepuesto, buenamente,
fieramente, que de expresiones en
que mente tiene su sentido propio, pasó a toda clase de usos *corría
velozmente*.
Frases de sustantivos o adjetivos con preposición. A menudo, de pronto, de
frente ant.De so-uno, de con-so-uno, mod. De consuno.
Sustantivo y adjetivo.
Además del latino quŏmŏdo, hay los
ablativos hāc, hora agora (pero con
preposición: ad horam, ant, aora, mod.
Ahora), ipsa. Hora, ant. Assesora, hoc annoagaño, tota via todavía, y los
romances este año, aquella noche, otro día.
No hay comentarios:
Publicar un comentario